Es un especial privilegio como Presidente de la Junta Directiva (JD) FUSA dirigirme a todos ustedes, líderes comunitarios, empresarios, compatriotas y autoridades acreditadas, que comparten el mismo ideal de progreso para nuestra gente en el exterior como dentro de nuestras fronteras patrias.
En estos tiempos tan difíciles de crisis mundial. El tema del desarrollo es inevitable, Y nos preocupa ver que cada día las oportunidades de superación son más escasas en nuestro país.
El haber emigrado hace años de El Salvador, nos ha permitido visualizar nuevas oportunidades en este país, laborando con esfuerzo y creatividad hemos hecho posible nuestros sueños.
Sueños que hemos concretado en diferentes áreas laborales, profesionales y empresariales. A su vez por estos logros y bendiciones, nace el deseo de querer contribuir en beneficio de nuestra gente.
Es así, como con mucho esfuerzo y voluntad de salvadoreños visionarios unidos, le dimos vida a la Fraternidad Unida Salvadoreña Americana (FUSA), figura organizativa con la cual, establecimos tareas para fomentar propuestas que nos ayuden a formar parte integral y participativa de nuestro país, como diáspora y así hacer valer los derechos que por décadas la falta de voluntad política de los distintos gobiernos no han debido darnos.
Dentro de este mismo esfuerzo buscamos a la vez y paso a paso, poder generar cambios positivos en el actual sistema de producción social, el cual por décadas se ha perfilado en prácticas excluyentes en todo nivel social, laboral y expulsor de la mayor riqueza salvadoreña, su gente.
FUSA está consciente que en El Salvador las fuentes de trabajo son escasas y que los salarios no son suficientes para una vida digna. La pobreza, la delincuencia y la falta de fuentes de trabajo constituyen una amenaza al desarrollo en general.
Hoy en día, la población salvadoreña enfrenta situaciones difíciles donde la única opción de ayuda es la cooperación conjunta de todos los sectores de nuestro pueblo, donde estamos incluidos usted y yo.
Por otra parte, los que tenemos la oportunidad de visitar a El Salvador, sabemos que los sueldos siguen siendo los mismos que los de años atrás, pero la canasta básica y la de sobrevivencia sigue elevándose a porcentajes increíbles e insostenibles para nuestra gente.
Otro problema es la imposición del dólar en el 2001, lo que provocó que los precios del mercado nacional se dispararan de manera desmedida, afectando los bolsillos de los más vulnerables.
En fin, en vez de desarrollar medidas a favor de las mayorías, se han permitido establecer políticas de retroceso económico-social para el pueblo, que solo enriquecen los bolsillos de los que siempre han sido millonarios en El Salvador.
Es por eso importante poner ya un alto a través de nuestra voz, de lo contrario seguirá sucediendo, bajo cualquier gobierno que elijamos.
Creemos también que el hecho de estar alejados de nuestra patria por mucho tiempo, nos ha permitido ver la vida desde otra perspectiva, y esto nos da la facultad de transmitir experiencias positivas a nuestra gente, ya que la misma distancia, la melancolía y el sueño de ver otro El Salvador a retroalimentado el patriotismo, el orgullo de ser salvadoreño y la acción de echar manos a la obra por nuestra parte para poder cambiar la realidad critica de nuestra nación.
Es de tener bien en claro que acciones diferentes conducen a resultados diferentes. Debemos pensar en nuestro pueblo y esforzarnos por lograr un desarrollo integral, equilibrado que pueda satisfacer las necesidades básicas y culturales, asegurando que los beneficios lleguen al pueblo. Porque la riqueza de una nación es su propia gente y una población próspera es competitiva ante el mundo.
Como parte de la Fraternidad, FUSA, promovemos la participación con todos los salvadoreños, tanto los que viven en El Salvador como los que vivimos fuera, más la cooperación de todos los sectores será la fórmula para construir una sociedad equitativa.
Permítanme citar los pensamientos que constituyeron a los Estados Unidos, y que la han convertido en una gran nación:
“El respeto a los demás, salarios justos, el uso de los principios bíblicos y la constante búsqueda de ser los mejores, hizo que muchas personas vinieran a este país a formar una gran nación”.
Necesitamos entender que enla unión esta la fuerza. Necesitamos saber que somos la tercera nacionalidad con la mayor cantidad de inmigrantes en esta nación, con un aproximado de 3 millones de salvadoreños, que de estar unimos, como una real diáspora en pro de su país, tendríamos el poder para que cualquier gobierno salvadoreño nos escuche y poder establecer diálogos que conlleven a un mejor desarrollo social.
Por naturaleza somos trabajadores e ingeniosos ¿imagínese lo que podemos alcanzar si conformamos la unidad de la diáspora? Por favor, no lo piense más y trabajemos juntos, recuperemos nuestra República.
Dios bendiga a El Salvador!!!
Atentamente: José Jovel, Presidente JD FUSA. |
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